DESPUÉS DEL AJUSTE… PROFUNDIZAR LA PRECARIZACIÓN

*Por Sergio Sallustio (integrante de Autodeterminación y Libertad)

Cómo afirmamos durante todo el 2015, luego de cuatro años de estancamiento económico (del 2012 al 2015 el crecimiento del PBI fue casi nulo) producto de un modelo económico con profundos signos estructurales de agotamiento, los principales candidatos, tanto Macri como Scioli, manifestaban de diversas formas en sus campañas un plan similar a nuestro entender tendiente a restablecer la rentabilidad empresaria (ambos coincidían por ejemplo, en acordar con los buitres o en reducir las retenciones o en ajustar las tarifas y bajar los subsidios). El gobierno de Macri comenzó a cumplir con su tarea el año pasado, como buen alumno de las multinacionales y las empresas, con una brutal devaluación que desplomó el salario en dólares y también en pesos a caballo de una inflación record. Otro poco sumó el desempleo, que se acerca al 10%, y que implicó una cifra cercana a los 200mil despidos. Mientras retrocedían las retribuciones laborales, los sectores empresarios no tuvieron reparos en remarcar precios, en despedir inmediatamente después de firmar dos acuerdos con el gobierno y la CGT en los cuales se comprometía a no echar empleados, y en beneficiarse con quita de retenciones por cifras millonarias.

En el comienzo del 2017 se inició una nueva ofensiva contra todo el pueblo trabajador desde múltiples frentes. El brutal plan de ajuste de salarios del 2016 provocó una caída del consumo del 7%, derrumbándose las ventas en shoppings y supermercados, y esto arrastró el PBI a una caída estimada del 2,8% anual difícil de remontar. El gobierno, al no poder profundizar el ajuste que pretendía llevar adelante, en parte por las distintas movilizaciones populares de mitad de año (los cacerolazos y ruidazos), se encuentra mucho más limitado como para seguir atacando el salario, sobre todo porque necesita que el descontento en la población no aumente de cara a las elecciones de medio término, que por supuesto buscará ganar para fortalecerse y con ello continuar profundizando las políticas de ajuste que viene llevando adelante. De esta manera, ya no siendo el salario la mejor variable de ajuste, al macrismo no le queda otra que atacar a los trabajadores con una batería de medidas anti obreras, que mejoren la productividad (o sea, exploten aún más a cada trabajador, ya que deberán producir más en menos tiempo, esto implica que su salario “se pague” con menos horas de trabajo) y reduzcan los beneficios laborales (mal llamados “costos laborales”).

ART, a más riesgo menos juicios…

Empezamos el año con la modificación de la Ley de ART por decreto que busca poner piedras en el camino de aquellos trabajadores que sufren accidentes en sus trabajos de tal manera que no puedan litigar contra las patronales en busca de un correcto resarcimiento. Ya habíamos sufrido un empeoramiento de la ley que regulaba los riesgos de accidentes laborales durante el kirchnerismo y el macrismo ha venido a completar la tarea. Si el objetivo es reducir la litigiosidad y la “industria del juicio” ¿Porqué no reducir los riesgos del trabajo con mejores condiciones de seguridad? ¿Por qué no apuntar a evitar los accidentes que sufren los trabajadores en sus lugares de tareas? Por el contrario, en lugar de evitar los accidentes, el gobierno se ocupa de evitar por todos los medios posibles que las patronales paguen por los accidentes que provocan poniendo en riesgo a la fuerza de trabajo.

Feriados y la gran falacia anti-obrera de que en Argentina “nadie trabaja”

Junto al decreto de las ART, el gobierno emitió otro decreto eliminando feriados con la excusa de alcanzar los 180 días de clases, y con argumentos nefastos como los de Carrió, aliada del PRO e integrante de Cambiemos, quien dijo que en la Argentina nadie trabaja . El ignorante y anti-obrero argumento de la diputada desconoce que Argentina es uno de los países con menos días no laborables . Por otra parte, los 180 días de clases no deberían peligrar con el viejo calendario de feriados.

Van por los Convenios Colectivos de Trabajo

En los primeros días del 2017 se produjo uno de los principales avances por la precarización laboral, el deplorable acuerdo entre la CGT, el gobierno y las petroleras que quitaron derechos adquiridos por los trabajadores petroleros de Neuquén, tales como las horas-taxi, como se conoce a las horas que insume el traslado del empleado al yacimiento y por dormir en el lugar; se disminuyó el número mínimo de operarios por pozo; se aceptó trabajar con viento en altura, con un límite de 60 kilómetros por hora (¡aumentando el riesgo de accidentes!); y principalmente acuerdos de salarios por productividad, lo cual implica que en pleno período recesivo los trabajadores debemos cobrar ajustes de salarios solo si la empresa obtiene ganancias, no así durante los períodos de mayor bonanza del sector petrolero, el riesgo empresario se comparte cuando les conviene… Con el caso testigo del convenio de Vaca Muerta, se intenta avanzar sobre todos los Convenios Colectivos de Trabajo para aumentar los niveles de precarización, el gobierno sostiene que los convenios son antiguos y han quedado fuera de época, pero casualmente en todos los casos la modificación implica la pérdida de derechos, no una mera actualización.

Pasantías… o cómo disminuir la estabilidad laboral y los derechos del trabajador

Para las próximas semanas se espera el proyecto de pasantías por un año, destinado en su mayoría a los jóvenes, rango etario en donde se registran los mayores niveles de desempleo, subempleo y trabajo en negro, por el cual los trabajadores podrán ser contratados por un año sin recibir cargas sociales y sin indemnización por despido, o sea, mano de obra descartable y barata bajo una autentica legalización de la precariedad en las relaciones de trabajo. Nada más cercano a los objetivos del ex gerente de Techint, Miguel Ponte, y actual Secretario de Empleo, por el cual contratar y despedir empleados debería ser igual a “comer y descomer” . Junto con este proyecto flexibilizador se aproxima la eliminación de sanciones indemnizatorias para trabajadores que sean despedidos y que hayan sido contratados en negro de tal manera de disciplinar a la clase trabajadora sin mayores costos, y poder otorgar todo tipo de trabajos basura sin riesgos relevantes para el empleador por evadir impuestos.

Mientras se reducen los subsidios hacia el trabajador, se subsidia la rentabilidad empresaria

Por si esto fuera poco, el gobierno se apresta a replicar el modelo que llevó adelante con innumerables críticas en la multinacional de la comida chatarra MacDonalds (con salarios por debajo del Mínimo Vital y Móvil), ¡abonando parte de los salarios de trabajadores que sean contratados entre los beneficiarios de planes sociales! El colmo del gobierno patronal. Ya no se derivan hacia los empresarios beneficios por vías indirectas y transferencias, como la reducción de impuestos (por ejemplo las retenciones), sino que el gobierno de Macri exacerba el intervencionismo estatal para otorgar en forma directa mano de obra ultra barata que generará una renta extraordinaria sin ninguna justificación económica. Mientras bajo la excusa de reducir el déficit fiscal se lleva adelante un brutal ajuste de tarifas de servicios públicos (luz, gas, agua, transporte, etc.), con este proyecto se pasará a subsidiar los salarios que pagan las empresas a sus trabajadores, empresas que han obtenido millonarias ganancias serían ampliamente beneficiadas.

Enfrentar este ataque a la clase obrera

No faltaron recientes anuncios del Ministro de Hacienda Dujovne de reducir contribuciones patronales que podrían desfinanciar el régimen de Obras Sociales o las jubilaciones. Todo bajo el empíricamente demostrado falso objetivo de reducir el empleo en negro y el desempleo. Objetivos imposibles en los marcos de un sistema capitalista que en el mundo está llevando a cada vez más precarización laboral, más trabajo en negro y más desigualdad.

En los últimos meses l@s trabajadores llevaron adelante importantes medidas de resistencia para cuidar sus derechos y las fuentes de trabajo. Desde la toma del Ministerio de Ciencia y Técnica y el estado de Asamblea permanente que logró incorporar a centenares de becarios, pasando por la dura resistencia en el Ministerio de Educación para frenar tres mil despidos o los trabajadores del Polo Tecnológico enfrentando los planes de apertura de importaciones que dejarían a dos mil trabajador@s desemplead@s, hasta la lucha de los trabajadores de AGR-CLARÍN contra el lock out patronal que provoca 380 familias en la calle.

Resulta imperioso construir desde abajo un paro nacional que marque un antes y un después, así como el año pasado el pueblo trabajador salió a la calle para enfrentar los tarifazos y logró aminorar el impacto y retrasar los planes de ajuste severo para el 2018 a riesgo de que el gobierno pierda toda capacidad de gobernar y gestionar la crisis, es posible que con organización y lucha podamos detener los despidos masivos y el avance sobre conquistas que costaron vidas y años para alcanzarlas.

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