NUESTRO CUERPO, NUESTRA DECISIÓN

Hoy (30 de junio) se estará presentando en el Congreso el proyecto de ley para la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo no deseado que realizó la Campaña Nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Este proyecto se estará presentando nueve años después de la primera presentación con algunos cambios que requería por la modificación del Código Civil y Comercial de la Nación (que entró en vigencia en agosto) a la vez que se introdujeron modificaciones respecto de las personas trans con capacidad de gestar, entre otras.
Decidir sobre nuestro cuerpo es una lucha que seguimos llevando adelante y que ha sido rechazada durante todo el kirchnerismo negándose a discutir el proyecto de legalización del aborto, como explícitamente lo enunciara Cristina Kirchner, mientras aceptó junto a la oposición los reclamos de la Iglesia y modificaron el código civil para que no queden dudas del origen “natural – divino” de la concepción, de forma de impedir más fuertemente la realización de abortos. El actual gobierno macrista ya tiene antecedentes suficientes como para seguir la misma línea que el gobierno anterior, su actual ministro de salud, Jorge Lemus, fue quien implementó el protocolo restrictivo de abortos no punibles cuando era ministro de salud de la ciudad. A nivel nacional se le suma la eliminación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable dejando los temas “relativos a la salud sexual y procreación responsable” diluidos en las funciones de la Secretaría de Promoción, Programas Sanitarios y Salud Comunitaria. A esto hay que sumarle el nuevo juez que compone la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rossati, quien está en contra de los abortos no punibles (aquellos no penados por ser resultado de una violación) y ha manifestado estar en contra de uno de los fallos que ha permitido avances sobre el protocolo de acción ante los abortos no punibles como es el fallo F.A.L de la CSJN del año 2012.
Uno de los problemas más acuciantes y centrales que hacen a la opresión de la mujer es la falta de derecho sobre nuestro cuerpo. Ha sido reconocida por el Ministerio de Salud de la Nación una cantidad cercana a 500.000 abortos clandestinos al año que se realizan en nuestro país, la mayoría de las mujeres que mueren en abortos clandestinos son pobres quienes no tienen los recursos necesarios para realizárselo de manera segura como la intervención médica que es. Además, muchas mujeres son cotidianamente maltratadas y hasta denunciadas por profesionales médicos y enfermeros cuando acuden con dolencias producto de intervenciones en lugares no propicios para estas prácticas, revictimizándolas, imprimiéndoles una denuncia moral que les es ajena. Es que la violencia institucional hacia las mujeres tiene de respaldo al sistema patriarcal que simplifica la ecuación en mujer = madre. Esto está reflejado en el caso de Belén, una mujer tucumana que ha sido condenada por un aborto espontáneo, inclusive cuando ella ha manifestado no haberlo inducido.
La legalización de la interrupción voluntaria del embarazo no deseado es el principal eslabón en el pleno goce de la salud integral de la mujer y el derecho sobre nuestro cuerpo. La libertad sexual de las mujeres siempre ha estado regida por la heteronormatividad, la que establece que las mujeres debemos ser heterosexuales y madres. Pero las mujeres no somos madres por naturaleza, aunque nuestro cuerpo nos lo permita, somos madres cuando decidimos serlo así como somos soberanas de todos los aspectos de nuestra vida, cómo nos vestimos, con quién hablamos, a quién queremos y a quién amamos, etc.
El pasado 3 de junio una gran multitud de mujeres volvimos a gritar Ni una Menos, en ese grito también estaba el de aquellas mujeres muertas por abortos clandestinos y las que están presas injustamente. El grito también fue Ni una menos por abortos clandestinos!!
Seguiremos la lucha por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo no deseado, porque es nuestro cuerpo y nuestra decisión”. Y porque más allá de la presentación de este proyecto, la derrota definitiva de esta cultura heteropatriarcal opresiva podremos lograrla con cada vez más movilizaciones; tomando el problema y la lucha en nuestra manos. Si algo nos enseñó esa formidable movilización que fue el NiUnaMenos, fue precisamente eso: la enorme potencia que tiene el pueblo cuando toma en sus manos este tipo de luchas. El desafío que tenemos por delante será multiplicarlas”.
Aborto legal, seguro y gratuito en el hospital!!

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1 Respuesta

  1. Pablo dice:

    Necesito participar dentro de mis posibilidades, veré si puedo. Como debo hacer? estan mis datos.
    Vivo en Villa Lugano

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